El director ejecutivo del zoo de Chester, Jamie Christon, ha calificado de «inaceptable» el plan para construir un gasoducto subterráneo que atravesaría hábitats sensibles dentro de un programa regional de conservación y recuperación de ecosistemas que gestiona la institución zoológica británica, según informa la BBC.
El zoológico administra unas 190 hectáreas de terreno natural situadas fuera de su perímetro principal, dedicadas a la restauración de hábitats y la protección de fauna silvestre. El proyecto Peak Cluster —una iniciativa para capturar y transportar emisiones de dióxido de carbono desde fábricas de cemento y cal en el Peak District hasta almacenes geológicos bajo el lecho marino del Irish Sea— contempla un trazado que cruzaría parte de esas tierras.
Qué es el proyecto Peak Cluster
Peak Cluster es un proyecto de infraestructura de captura y almacenamiento de carbono diseñado para reducir emisiones industriales en el noroeste de Inglaterra. El gasoducto subterráneo transportaría CO₂ desde instalaciones industriales en Derbyshire hasta la costa de Wirral, donde el gas sería comprimido e inyectado en un antiguo yacimiento de gas situado bajo el mar, frente a la costa de Morecambe, en Lancashire.
Según Christon, el trazado actual «atravesaría nuestros campos y pondría en peligro hábitats ambientalmente sensibles». El responsable del zoo señaló que estos terrenos incluyen «hábitats de humedal irremplazables que sustentan fauna silvestre y almacenan carbono». «Reconocemos que el desarrollo puede ser necesario y damos la bienvenida al progreso en infraestructura baja en carbono», declaró Christon a la BBC. «Sin embargo, nos oponemos al desarrollo deficiente que dañaría hábitats y ecosistemas irremplazables que todos estamos trabajando tan duro para proteger. Una vez que se pierde, se pierde para siempre».
Falta de diálogo entre las partes
El zoo de Chester contactó por primera vez con Peak Cluster en marzo para expresar sus preocupaciones sobre el trazado propuesto. En mayo, representantes del zoológico se reunieron con directivos del proyecto para solicitar una revisión de la ruta. Sin embargo, Christon afirma no haber recibido ninguna comunicación posterior desde entonces, lo que le lleva a creer que no se realizarán cambios en el plan original.
«Hacemos un llamamiento a Peak Cluster para que venga a la mesa y se comprometa con nosotros, con nuestros vecinos en Wirral y con otros que trabajan para proteger la fauna silvestre en toda la región», declaró. «La descarbonización de la industria no debería producirse a expensas de la naturaleza. Creemos que los impactos ambientales regionales del gasoducto Peak Cluster, tal como está propuesto, son inaceptables».
Por su parte, David Parkin, director ejecutivo de Peak Cluster, respondió que la empresa sigue comprometida con el diálogo con el zoo. «Hemos explicado nuestro proceso de diseño del proyecto al zoo de Chester, hemos discutido opciones con ellos y acordamos proporcionar actualizaciones a medida que avanzara el trabajo», señaló Parkin. «Seguimos comprometidos a trabajar con el zoo de Chester para abordar sus preocupaciones en la medida de lo posible».
Parkin añadió que, desde mayo, la compañía ha mantenido contacto con el zoo para realizar estudios ecológicos en sus tierras. «En los últimos meses, hemos revisado más de 5.500 comentarios de consulta pública y realizado evaluaciones adicionales de ingeniería y medioambientales. Esta actividad, incluidos los datos del estudio de las tierras del zoo de Chester, informará el desarrollo del proyecto y la evaluación de posibles opciones de ubicación para el gasoducto», precisó.
Biodiversidad en riesgo
Christon subrayó la riqueza biológica del área afectada. «Esta tierra es enormemente rica en biodiversidad. Cuando la naturaleza se pierde, se pierde, y no se puede simplemente reconstruir de nuevo», declaró. El director del zoo reclamó una solución que funcione «para las personas y la naturaleza por igual».
El proyecto Peak Cluster ha generado oposición en distintos puntos de su trazado propuesto. La BBC informó en marzo de 2025 sobre resistencia local en otras áreas del Peak District. El conflicto en Chester ilustra la tensión creciente entre infraestructuras de descarbonización industrial y la protección de espacios naturales, un dilema que enfrentan proyectos de captura de carbono en distintos países.
