Los mercados de tecnologías frontera son demasiado estrechos: cómo ampliarlos

TecnologíaLos mercados de tecnologías frontera son demasiado estrechos: cómo ampliarlos

Las decisiones de compra pública no solo financian tecnologías frontera como lanzadores espaciales, computación cuántica o sistemas de inteligencia artificial: también moldean los mercados que crecen a su alrededor. Un análisis publicado en Nature por los economistas Luisa Corrado (Universidad de Roma Tor Vergata y Universidad de Cambridge) y Paul Kattuman (Cambridge Judge Business School) advierte que los gobiernos deben reconocer su papel en la configuración de la competencia futura y adoptar salvaguardas para evitar que ventajas tempranas se conviertan en cuellos de botella permanentes.

Según los autores, la concentración ya es evidente en partes del sector espacial. Por ejemplo, SpaceX ejecutó 118 lanzamientos en el año fiscal 2024 de Estados Unidos, el 83% del total licenciado por la Administración Federal de Aviación (FAA). En abril de 2025, la empresa recibió siete de las nueve misiones de lanzamiento de seguridad nacional de ese año, por un valor de 846 millones de dólares. En inteligencia artificial y tecnologías cuánticas, las elecciones que los gobiernos toman ahora —sobre qué capacidades financiar, cómo evaluarlas y cómo gobernar su uso— influirán en la inversión y la adopción futuras.

Cómo ocurre el bloqueo tecnológico

El estudio señala que los proveedores líderes de tecnologías frontera podrían deber su posición a un rendimiento destacado. Sin embargo, adjudicaciones repetidas al mismo proveedor pueden convertirse en un problema si hacen que un sistema se convierta en el estándar predeterminado en torno al cual se planifica el trabajo futuro. La misión de lanzamiento en sí misma genera evidencia sobre qué funciona, lo que otorga al proveedor una ventaja que facilita volver a elegirlo.

La preocupación central no es si una empresa ganó un contrato porque era mejor hoy, sino si esa elección hace que las alternativas de mañana sean prohibitivamente costosas o inviables. Para los compradores públicos, cambiar de herramientas puede requerir migrar datos o reconstruir interfaces. Para las empresas, la entrada al mercado puede depender del acceso a datos técnicos o infraestructura en manos de actores establecidos.

Un ejemplo concreto: la NASA estimó que incorporar un nuevo proveedor para componentes clave de su Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) podría costar más de 4.500 millones de dólares y retrasar el lanzamiento diez años, porque los contratistas existentes poseían datos técnicos cruciales. En servicios de computación en la nube, la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido encontró en 2025 que menos del 1% de los clientes cambian de proveedor cada año, principalmente porque los beneficios esperados del nuevo servicio no superan los costes del cambio.

Salvaguardas y enfoques de contratación más amplios

Los autores proponen que los gobiernos adopten salvaguardas que tengan en cuenta cómo sus decisiones de contratación, adopción y evaluación moldearán mercados futuros y afectarán el alcance de la competencia posterior. El principio central es la contestabilidad: el apoyo público debe recompensar el rendimiento hoy, sin negar a proveedores posteriores el acceso que necesitan para ofrecer mejores soluciones y competir por sus méritos.

Algunos programas públicos ya adoptan medidas para evitar cerrar proveedores alternativos: contratar a múltiples empresas, realizar evaluaciones escalonadas para que nuevos participantes puedan unirse más tarde, crear interfaces abiertas no vinculadas a un proveedor y mantener vías de entrada para proveedores.

Un ejemplo positivo es el programa Commercial Lunar Payload Services de la NASA. En lugar de controlar todas las misiones directamente, la agencia compra servicios de entrega de carga a una gama de proveedores comerciales. Esto le permite compartir el riesgo de carga útil y el aprendizaje entre varios proveedores de servicios de entrega lunar. Puede absorber fallos tempranos sin convertir un resultado en un veredicto final. Por ejemplo, la misión Peregrine One de Astrobotic Technology no alcanzó la superficie lunar en enero de 2024, pero un mes después IM-1 de Intuitive Machines logró el primer aterrizaje suave comercial en la Luna, aunque volcó. Firefly Aerospace aterrizó con éxito en marzo de 2025 con diez cargas útiles de la NASA.

Otro modelo exitoso fue el programa Commercial Orbital Transportation Services (2006-2013), diseñado para estimular el desarrollo privado de naves espaciales para entregas a la Estación Espacial Internacional. Pagaba a los proveedores una vez alcanzaban objetivos técnicos y dividía premios entre varios socios mientras el mercado de carga comercial todavía se estaba formando.

Requisitos para tecnologías cuánticas e inteligencia artificial

Los mercados de tecnología cuántica aún están tomando forma, y los gobiernos deben evaluar afirmaciones técnicas competidoras además de elegir entre servicios terminados. La Estrategia Nacional Cuántica del Reino Unido, por ejemplo, ha comprometido 2.500 millones de libras (3.400 millones de dólares) en financiación pública para investigación y desarrollo cuántico durante diez años desde 2024.

Aquí también, los estándares certificados por el gobierno, las instalaciones de prueba y los puntos de referencia pueden conferir credibilidad antes de que los usuarios comerciales sepan qué enfoques funcionarán. El riesgo es que el poder para evaluar la credibilidad pueda concentrarse. Si solo un pequeño número de actores controlan el acceso a estándares, pruebas e instalaciones, otros podrían tener dificultades para generar la evidencia necesaria para que sus tecnologías se tomen en serio.

La salvaguarda es una evaluación escalonada claramente especificada que permanezca abierta a participantes y dé oportunidades a enfoques competidores para ser probados. En Estados Unidos, la Iniciativa de Evaluación Cuántica de DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa) muestra cómo puede funcionar esto en tres etapas. En lugar de seleccionar una arquitectura basándose en promesas tempranas, DARPA pregunta en la Etapa A si una propuesta ofrece un camino hacia una computadora cuántica con un valor computacional que excedería su coste. En la Etapa B, se examina el plan de investigación y desarrollo, incluidos riesgos, medidas para mitigarlos y prototipos necesarios para probar el enfoque. En la Etapa C, DARPA trabaja con cada empresa para validar su afirmación de que la computadora propuesta puede construirse según lo diseñado y operarse según lo previsto.

Los autores concluyen que existe un equilibrio delicado: la evaluación debe ser lo suficientemente rigurosa para probar afirmaciones, proteger la propiedad intelectual y preservar la integridad de la evaluación, pero no tan estrecha que un diseño técnico quede bloqueado antes de que la evidencia muestre qué enfoque es mejor. Las agencias deben comprar lo que necesitan ahora y mantener a los proveedores en requisitos de fiabilidad y coste, mientras mantienen una vía clara para que proveedores posteriores califiquen, compitan y ganen.


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