Cada eclipse reaparece la misma duda: si ya tengo un filtro de densidad neutra muy oscuro, ¿por qué no vale? La respuesta está en lo que un ND no filtra.
Qué mide la densidad óptica
La densidad óptica (OD) es una escala logarítmica: cada punto divide la luz transmitida entre diez. Un OD 5.0 deja pasar una cienmilésima parte de la luz incidente, del orden de 16 a 18 pasos de exposición, y es el valor de referencia para observación solar directa. Un ND fotográfico habitual se queda muy lejos de esa cifra.
El problema no es solo la cantidad de luz
Aunque un ND recortara los pasos suficientes, seguiría sin resolver lo importante: los filtros de densidad neutra están diseñados para atenuar luz visible. El Sol emite además cantidades notables de infrarrojo y ultravioleta, que un ND puede dejar pasar en buena medida. Esa radiación no se ve, no molesta y daña igual: la retina no tiene receptores de dolor.
Un filtro solar certificado bloquea en torno al 99,999% de la luz visible y la práctica totalidad del ultravioleta y el infrarrojo. La norma de referencia para los filtros de observación solar directa es la ISO 12312-2:2015.
Antes de usarlo
- Revísalo a contraluz: cualquier arañazo, perforación o deformación lo inutiliza.
- No sirven CD, radiografías, cristales ahumados ni gafas de sol, ni siquiera superpuestas.
- Gafas de eclipse y filtros de objetivo no son intercambiables: unas están pensadas para los ojos y los otros para montarse en óptica.
La proyección indirecta —una caja con un orificio que proyecta la imagen del Sol sobre una superficie— sigue siendo la alternativa segura y gratuita cuando no hay filtro homologado a mano.
Fuentes: Agencia SINC · Protección Civil de Castilla-La Mancha
