Comprar tarjetas de memoria solía ser una decisión sencilla: compatibilidad con la ranura, velocidad adecuada, listo. Ya no es así. Cada compra de memoria se ha convertido en una inversión a largo plazo, y acertar en esa decisión importa más que nunca, especialmente si disparas con una DSLR Nikon con ranura XQD pero ya piensas en migrar a mirrorless.
Según detalla Fstoppers, los precios de la memoria flash NAND han subido considerablemente —algunos casi se han duplicado desde finales del año pasado— debido a la presión que ejercen los centros de datos de IA sobre la fabricación global de chips. No se prevé que esta tendencia se revierta pronto, por lo que quien necesite ampliar almacenamiento debería hacerlo antes de que los precios sigan subiendo.
El dilema del fotógrafo DSLR con XQD
Muchos usuarios de cámaras como la Nikon D850 (lanzada en 2017 y aún considerada una de las últimas grandes réflex antes del giro hacia mirrorless) se encuentran en tierra de nadie: necesitan tarjetas nuevas hoy, pero no quieren comprar algo que quede obsoleto al cambiar de cuerpo. La D850 tiene ranura XQD, un formato que comparte forma y tamaño físico con las tarjetas CFexpress Type B.
La opción segura sería comprar otra XQD, pero XQD es un formato prácticamente muerto. Los fabricantes de cámaras han migrado en su mayoría a CFexpress para equipos de gama alta, y ningún modelo mirrorless futuro lo utiliza. Comprar XQD hoy significa adquirir una tarjeta sin continuidad en la industria.
CFexpress en la D850: solo se necesita firmware
Afortunadamente, una simple actualización de firmware es todo lo necesario para que la D850 (y otros modelos como D5, D6, D500) acepte tarjetas CFexpress Type B junto al soporte XQD original. Ambos formatos comparten forma física idéntica, por lo que las CFexpress Type B encajan directamente en la ranura XQD sin adaptadores.
Esa compatibilidad permite comprar una CFexpress Type B para usar en la D850 hoy y llevarla directamente a un cuerpo de la serie Z cuando llegue el momento de actualizar. CFexpress Type B ya es el estándar en sistemas mirrorless de gama alta de Nikon, Canon y Panasonic (incluidas Nikon Z8 y Z9), por lo que la tarjeta tendrá vida útil más allá de la cámara actual. Sony es la excepción notable, usando el formato Type A más pequeño en sus modelos insignia.
Proceso de actualización
Las unidades D850 más antiguas no reconocen tarjetas CFexpress fuera de caja; se requiere actualizar al menos a la versión de firmware 1.20, publicada por Nikon específicamente para añadir soporte CFexpress Type B. El proceso es directo:
- Descargar el archivo de firmware más reciente desde el centro de descargas oficial de Nikon para tu región.
- Copiar el archivo al directorio raíz de una tarjeta formateada en la cámara (no dentro de carpetas).
- Insertar la tarjeta en la ranura principal y encender la cámara.
- Ir a Versión de firmware en el menú de configuración y seguir las indicaciones en pantalla.
- Al finalizar, apagar, retirar la tarjeta y volver a encender para confirmar la nueva versión.
Es recomendable hacer un restablecimiento de fábrica antes de la actualización y guardar los ajustes personalizados, para recargarlos después sin conflictos. Tras el proceso, la tarjeta CFexpress se comporta exactamente igual que una XQD en la cámara.
Conviene tener claro qué se gana y qué no: el procesador EXPEED de la D850 nunca fue optimizado para CFexpress, por lo que la velocidad de vaciado del búfer interno se mantiene aproximadamente en niveles XQD. La ganancia inmediata es en transferencias de tarjeta a ordenador, mucho más rápidas; la ganancia mayor llega con el siguiente cuerpo.
Elección de tarjeta: Lexar CFexpress Type B Gold Series
Tras decidir el formato, el siguiente paso es elegir capacidad y modelo. La fotógrafa escocesa Kim Simpson, quien escribe en Fstoppers, optó por la Lexar Professional CFexpress Type B Gold Series de 256 GB, pensando en incorporar vídeo a su trabajo futuro. Las tarjetas Gold Series permiten captura raw sin problemas y grabación fluida de vídeo 8K. Son muy duraderas: resistentes a golpes, amplio rango de tolerancia térmica y garantía limitada de por vida, vital con los precios actuales.
Especificaciones técnicas clave:
- Capacidad: 256 GB
- Interfaz: PCIe 3.0 x2, NVMe
- Velocidad de lectura: hasta 1.750 MB/s
- Velocidad de escritura: hasta 1.500 MB/s
- Velocidad de escritura sostenida mínima: 1.000 MB/s
- Soporta grabación de vídeo raw 8K
- Rango de temperatura operativo: -10°C a 70°C
- Rango de temperatura no operativo: -25°C a 85°C
- Resistente a golpes y vibraciones
Para uso en D850, esta tarjeta sobrepasa lo que la cámara necesita. El búfer y el procesamiento de la D850 no aprovecharán estas velocidades al máximo, pero ese es justamente el objetivo de la preparación anticipada. El margen de rendimiento no se desperdicia; queda esperando al cuerpo que pueda usarlo.
En una Z8 o Z9, esa velocidad de escritura sostenida de 1.000 MB/s será crucial para ráfagas de alta frecuencia y vídeo 8K de alto bitrate, por lo que no será necesario recomprar nada al actualizar. Este tipo de preparación hace que el salto de réflex a mirrorless sea menos costoso cuando llegue el momento.
Conclusión
Si aún disparas con una DSLR Nikon con ranura XQD (D850, D6, D5, D500) y mirrorless está en tu futuro inmediato o no tan inmediato, no reemplaces una tarjeta XQD vieja con otra XQD. Actualiza el firmware, compra CFexpress Type B en su lugar y deja que esa compra te acompañe al siguiente cuerpo.
Con los precios de memoria NAND subiendo a lo largo de 2026 sin visos de mejorar pronto, una tarjeta que solo funciona en tu cámara actual es un error más costoso que antes, y una que también funciona en la próxima es la decisión inteligente en este mercado.
