Entre mediados de agosto y finales de septiembre, las aves planeadoras cruzan la Península camino de África. Es de los pocos espectáculos naturales que se pueden fotografiar sin buscarlos demasiado: basta con estar en el sitio correcto a la hora correcta.
Equipo y ajustes
- Focal larga: de 300 mm en adelante. Con 500 o 600 mm se llena más el encuadre, pero se pierde margen para seguir al ave.
- Velocidad alta: a partir de 1/1600 s para congelar el batido de alas; con planeo puro se puede bajar algo.
- Enfoque continuo con seguimiento, y si tu cámara lo permite, retroenfoque para separar el enfoque del disparo.
- Compensa la exposición: un ave oscura contra cielo brillante saldrá en silueta si dejas decidir a la cámara. Suele hacer falta subir uno o dos tercios.
El puesto y la hora
Las planeadoras aprovechan las térmicas, así que la actividad crece con la mañana avanzada, cuando el suelo ya ha calentado. Cualquier elevación con vistas despejadas funciona; el viento manda más que el mapa, porque decide por qué ladera pasan y a qué altura.
La parte que no es técnica
Un bando levantado es un bando que gasta energía que necesita para cruzar el Estrecho. No te acerques a los dormideros ni a los puntos de concentración, no uses drones y quédate en los caminos. La fotografía es el objetivo secundario; el paso ocurre igual sin ti.
