El youtuber y cineasta Mark Fischbach, conocido como Markiplier, ha adquirido una participación del 8,5% en GoPro, convirtiéndose en el mayor accionista individual de la compañía de cámaras de acción, según informa Bloomberg. Con una inversión estimada en 9,3 millones de dólares al valor actual de la empresa, Fischbach ha apostado por un fabricante que atraviesa serias dificultades financieras.
GoPro, que llegó a valer cerca de 13.000 millones de dólares hace doce años, tiene hoy una capitalización bursátil de apenas 110 millones de dólares. La compañía ha llevado a cabo despidos masivos, ha buscado compradores y su fundador y director ejecutivo, Nick Woodman, incluso ha prestado dinero a la empresa mediante compra de acciones. Las acciones de GoPro cotizan actualmente por debajo de 1 dólar, lo que incumple los requisitos del NASDAQ, y han caído un 57% en lo que va de año y un 93,6% en los últimos cinco años.
«Vi el precio de las acciones y pensé que parecía infravalorado», declaró Fischbach en una entrevista. «Es algo que he estado madurando en segundo plano; quiero que la compañía tenga éxito». El creador de contenidos afirmó que siempre le ha gustado usar cámaras GoPro y cree que la empresa puede recuperarse.
De YouTube a Hollywood con cámaras GoPro
Fischbach, que cuenta con decenas de millones de suscriptores en YouTube tras años creando vídeos, dio el salto a Hollywood este año con su película de terror Iron Lung, que recaudó más de 50 millones de dólares en taquilla con un presupuesto de solo 3 millones. El propio Fischbach distribuyó la película de forma independiente, una estrategia poco habitual en la industria cinematográfica. Buena parte del metraje detrás de cámaras del rodaje fue capturado con cámaras GoPro.
El youtuber se mostró especialmente entusiasmado con la Mission 1 Pro ILS, la nueva cámara de GoPro orientada al segmento cinematográfico profesional y que presenta un formato extremadamente compacto. Fischbach intentó ver el dispositivo en la feria NAB de abril, pero no le permitieron el acceso. Tras insistir con la compañía, acabó siendo invitado a las oficinas de GoPro en California.
«Me deja alucinado lo que puede hacer en un paquete tan pequeño», afirmó sobre la Mission 1 Pro ILS. «Tienen un gran futuro con esta cámara, que les abrirá un nuevo segmento».
Compromiso con la democratización del cine
Aunque Fischbach no se define estrictamente como un accionista activista, sí está comprometido con hacer el cine más accesible. Además de su inversión en GoPro, también ha invertido en Strada, una empresa que desarrolla herramientas para que cineastas compartan archivos pesados con facilidad.
La apuesta de Markiplier por GoPro llega en un momento crítico para la compañía, que necesita recuperar la confianza del mercado y demostrar que aún tiene margen para innovar en un sector cada vez más competido. Con el respaldo de un creador influyente que conoce de primera mano las necesidades de la producción audiovisual moderna, GoPro podría tener una oportunidad de reconectar con una base de usuarios que ahora incluye no solo deportistas y aventureros, sino también cineastas independientes.
