El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA despegó esta mañana a bordo de un cohete SpaceX Falcon Heavy desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, iniciando un viaje de más de un millón y medio de kilómetros con el objetivo de explorar los misterios de la energía oscura y los orígenes del Universo, según informa PetaPixel.
El nuevo buque insignia de la NASA utilizará su instrumento principal, la cámara infrarroja Wide Field Instrument (WFI) de 300 megapíxeles, junto con otros sistemas científicos para investigar energía oscura, materia oscura, estudiar exoplanetas, observar objetos cósmicos profundos y, en última instancia, trazar un nuevo rumbo para la comprensión humana del Universo.
Un sensor gigante de 18 detectores individuales
El telescopio Roman tardará aproximadamente tres meses en alcanzar su destino final: el punto de Lagrange L2, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Desde esta posición orbital, su herramienta científica principal será la WFI, que técnicamente cuenta con 300,8 megapíxeles distribuidos en 18 detectores individuales. Cada sensor tiene una resolución de 4.096 × 4.096 píxeles, sumando una cuenta total de más de 300 millones de píxeles activos.
La WFI es sensible a longitudes de onda entre 0,5 y 2,3 micras (luz infrarroja), y su principal ventaja reside en su campo de visión relativamente amplio: 0,281 grados cuadrados. Esto representa aproximadamente 100 veces el área cubierta por la Advanced Camera for Surveys del telescopio espacial Hubble o la NIRCam del telescopio espacial James Webb. En comparación con la Wide Field Camera 3 del Hubble, Roman cubre unas 200 veces más área.
«Roman combina un gran campo de visión con una visión infrarroja nítida para explorar vastas franjas del cielo y sondear profundamente la historia cósmica», explica la NASA en su comunicado oficial. «Esta misión insignia ayudará a los astrónomos a explorar materia oscura, energía oscura y mundos fuera de nuestro sistema solar, conocidos como exoplanetas. Sus sondeos respaldarán una amplia gama de investigaciones que se extienden mucho más allá de los objetivos científicos principales de la misión».
Resolución comparable al Hubble con cobertura sin precedentes
Nicky Fox, administradora asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, señala: «Roman será una máquina de descubrimiento que nos acercará más que nunca a responder las preguntas más profundas de la humanidad sobre nuestra historia cósmica. Con su amplio campo de visión y velocidades de sondeo rápidas, Roman nos introducirá en una nueva era de descubrimiento y hará visible lo invisible, sentando las bases para la búsqueda de vida de la humanidad más allá de nuestro sistema solar».
Los 18 detectores de la WFI, cada uno del tamaño de una galleta salada, se basan en los avances tecnológicos del James Webb y ofrecen una resolución de 0,11 segundos de arco por píxel. Esto permite que Roman produzca panoramas enormes del Universo con una resolución espacial prácticamente idéntica a la del Hubble, pero cubriendo áreas mucho mayores en una sola captura.
Calibración en ruta y primeras imágenes en 2027
Dentro de unas semanas, mientras Roman todavía se dirige a su destino final, la Wide Field Instrument se encenderá por primera vez. Cada uno de sus 18 detectores 4K iniciará operaciones y los científicos comenzarán el proceso de calibración, que durará varios meses. La NASA espera publicar las primeras imágenes de Roman a principios de 2027.
Una vez que la misión primaria esté activa, Roman enviará 1,4 terabytes de datos a la Tierra cada día, la tasa más alta de cualquier misión de astrofísica de la NASA en la historia. Julie McEnery, científica principal del proyecto Roman en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, comenta: «Nunca hemos podido ver el universo con ojos como los de Roman. No hay forma de saber cuánto más sabremos y habremos visto dentro de un año».
El telescopio Nancy Grace Roman representa un salto cualitativo en la capacidad de observación astronómica, combinando tecnología de sensores de última generación con capacidades de cobertura que permitirán estudios de campo amplio inéditos en la exploración espacial.
