Un fotógrafo que se detuvo a cambiar lentes durante una salida por el Parque Nacional de Yellowstone tuvo que enfrentarse cuerpo a cuerpo con un puma de unos 32 kilogramos cuando el felino atacó a su perro y después lo derribó a él. Adam Borkhus sobrevivió al encuentro, pero tuvo que ser atendido en un hospital y recibir una serie de dolorosas vacunas antirrábicas. Según informa PetaPixel, el fotógrafo afirma que el suceso ocurrió en cuestión de segundos, sin tiempo para reaccionar de otra forma.
Borkhus, residente en Cody, Wyoming, relató al medio Cowboy State Daily que dejó salir de su vehículo a su labrador de dos años, Diesel, para que pudiera orinar mientras él cambiaba de objetivo. Segundos después, escuchó un gemido y encontró al perro enredado con un puma. «No hubo tiempo para pensar. La parte más aterradora fue el miedo por mi perro», explica el fotógrafo. Aunque llevaba consigo espray antiosos y una pistola, decidió no usarlos por temor a herir accidentalmente a Diesel. En su lugar, Borkhus —que mide 1,90 metros y pesa 136 kilogramos— se acercó y pateó al felino en la cara.
La táctica funcionó, pero el puma giró y dirigió su atención hacia el fotógrafo. «El león me miró fijamente y luego saltó y me golpeó en el pecho», cuenta Borkhus. El hombre cayó de espaldas y usó una mano para mantener las fauces del animal alejadas mientras intentaba golpearlo con la otra. «Luchamos durante unos 20 segundos. Yo trataba de golpearle y él me arañaba», relata. Según el medio Outside, Borkhus finalmente agarró la oreja del puma y tiró con fuerza, lo que provocó que el animal huyera.
Un encuentro extremadamente raro
Después del ataque, Borkhus encontró a Diesel esperando junto al vehículo. «Corrió directamente al coche y se quedó allí, como diciendo: ‘Necesitamos irnos’», recuerda el fotógrafo con cierto humor. Aunque había cargado con espray antiosos por anteriores encuentros con osos grizzly en la zona salvaje de Teton, nunca antes se había topado con un puma. Joshua Lisbon, investigador de la Mountain Lion Foundation, declaró a Outside que este tipo de encuentros es excepcionalmente raro: «Es tan improbable como que te caiga un rayo o que te toque la lotería que no querías ganar», comenta Lisbon.
Wyoming nunca ha registrado un ataque mortal de puma contra humanos, por lo que Borkhus estuvo muy cerca de convertirse en el primero. El fotógrafo no cree que el felino estuviera cazando a su perro; más bien piensa que fue sorprendido y reaccionó de forma agresiva y defensiva. Los expertos consultados por Outside aconsejan usar espray antiosos en estas situaciones en lugar de luchar, aunque reconocen que la presencia del perro complica la decisión. Afortunadamente, tanto el fotógrafo como Diesel salieron del incidente sin lesiones graves, aunque la experiencia dejó a Borkhus con una historia que recordará cada vez que cambie de lente en zona salvaje.
