Katie Hunt, fotógrafa de bodas residente en Carolina del Norte (EE.UU.), encargó 250 dólares en película Kodak Portra a través de Amazon para cubrir varios eventos próximos. Al llegar a la sede de una boda y abrir los paquetes, descubrió que los cartuchos de película habían sido sustituidos por piedras. «Si todo esto son piedras, voy a perder la cabeza», afirmó Hunt mientras comprobaba rollo tras rollo, según recoge PetaPixel.
El momento de su reacción fue grabado en vídeo y compartido en Instagram y TikTok, donde acumula cerca de seis millones de visualizaciones. Hunt explicó que habitualmente adquiere película Portra a través de B&H Photo, proveedor de confianza en el sector fotográfico, pero que en esta ocasión recurrió a Amazon para tener rollos adicionales ante la concentración de encargos. «No volveré a hacerlo», admitió en la grabación.
La fotógrafa descarta que el vendedor de Amazon fuera responsable directo del fraude. Según su interpretación, un cliente compró la película, vació los cartuchos, insertó piedras, selló de nuevo los paquetes con cuidado y los devolvió al canal de distribución, que los revendió sin advertir la manipulación. «El vendedor no tenía ni idea», señaló Hunt.
El vídeo generó miles de comentarios en redes sociales, incluyendo críticas que cuestionaban su profesionalidad por no haber comprobado el material antes de salir. Hunt respondió en un segundo vídeo aclarando que disponía de suficiente película para cubrir el evento y que los rollos afectados eran material adicional que no era imprescindible ese día. «Soy una profesional; preparé mi equipo», subrayó. Asimismo, desmintió acusaciones de que el vídeo fuera contenido sensacionalista diseñado para generar enfado («rage bait»), explicando que habitualmente graba contenido para redes y que la cámara estaba activa cuando descubrió las piedras.
Amazon reembolsó a Hunt el importe completo de la compra, pero en forma de tarjeta regalo para usar en la plataforma, no en efectivo. PetaPixel solicitó comentarios oficiales a Amazon, pero la empresa no había respondido en el momento de publicación del reportaje original. El caso ilustra los riesgos de los canales de venta masivos con políticas de devolución abiertas, donde artículos especializados como película fotográfica pueden ser objeto de fraude por intercambio sin controles de inspección rigurosos en el proceso de reposición de stock.
El incidente afecta a película analógica, cuyo mercado se mantiene activo entre fotógrafos profesionales y aficionados que valoran la estética, el flujo de trabajo y las cualidades cromáticas de emulsiones clásicas como Kodak Portra, Fuji Pro 400H o Ilford HP5. Los distribuidores especializados en material fotográfico analógico suelen ofrecer garantías de autenticidad y trazabilidad que las plataformas generalistas no siempre proporcionan.
