DJI vendió más cámaras digitales que todos los fabricantes japoneses juntos en 2025, según datos publicados por la consultora china IDC. El gigante tecnológico despachó 10,4 millones de unidades el año pasado, superando por primera vez los 9,44 millones de cámaras digitales que vendieron conjuntamente los miembros de la Cámara y Asociación de Productos de Imagen (CIPA), que agrupa a Canon, Nikon, Sony, Panasonic, Fujifilm, Olympus y Ricoh. La cifra de DJI incluye cámaras de acción, modelos de 360 grados y cámaras con gimbal integrado como la serie Osmo Pocket.
Según el informe de IDC, citado por CineD, el mercado global de «cámaras inteligentes portátiles» alcanzó 16,65 millones de unidades en 2025, un aumento del 83% respecto al año anterior. Las ventas totales superaron los 46.000 millones de yuanes (unos 6,5 billones de dólares al cambio actual), un salto del 86% frente a 2024. IDC proyecta que este mercado llegará a 40 millones de unidades en 2030. En este segmento compiten no solo DJI e Insta360, sino también GoPro, aunque esta última pierde cuota de mercado año tras año.
Mientras tanto, el mercado tradicional de cámaras digitales —que incluye cámaras con óptica intercambiable (mirrorless y réflex) y compactas de lente fija— registró 9,44 millones de unidades en 2025, según datos de CIPA. Es el cuarto año consecutivo de crecimiento y la cifra más alta desde 2019, pero queda muy por debajo del ritmo de expansión del segmento de cámaras portátiles inteligentes. Insta360, por su parte, despachó 3,4 millones de unidades en 2025, más de la mitad de las 6,1 millones de cámaras mirrorless vendidas por todos los fabricantes japoneses juntos ese año.
Diferencias de precio y modelo de negocio
La comparación entre ambos mercados no es directa: las cámaras de óptica intercambiable cuestan miles de euros, mientras que un modelo como el Insta360 Luna Ultra ronda los 770 dólares. Los márgenes en el mercado tradicional son significativamente más altos, y las diferencias de precio de 50 dólares apenas afectan a la decisión de compra de un equipo completo de 3.000 dólares. En cambio, en el segmento de cámaras portátiles los márgenes son mucho más ajustados y la competencia por precio es feroz.
Ambos mercados pueden crecer al mismo tiempo sin que el éxito de uno signifique el fracaso del otro, ya que responden a usos distintos. Muchos usuarios poseen ambos tipos de equipos. Sin embargo, el mercado de cámaras portátiles crece a un ritmo muy superior y está dominado casi en exclusiva por dos actores chinos, uno de los cuales —DJI— enfrenta problemas regulatorios con la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, uno de los mayores mercados de electrónica de consumo del mundo.
La dinámica de estos dos gigantes chinos es radicalmente distinta a la de los fabricantes tradicionales como Canon o Nikon. Según PetaPixel, la pregunta ahora es cuánto margen de crecimiento queda en el mercado de cámaras portátiles y si algún día llegarán a convertirse en alternativas completas a las cámaras tradicionales. Por ahora, el ritmo de expansión sigue siendo explosivo.
